Por: Don Vladi

“Comenzamos nuestra carrera profesional el 7 de junio de 1969, con un concierto gratuito en Hyde Park. Era el primer concierto de rock en la historia del parque, y se presentaron más de cien mil personas… cuando tocamos ante esa multitud hacía una tarde bonita y soleada, pero yo no me encontraba allí. Había desconectado. Quiza estaba equivocado y Ginger no se había pinchado, pero sentía que todo lo que habíamos conseguido hasta entonces haciendo piña, ensayando y tocando había sido una completa pérdida de tiempo”.

Eric Clapton sobre el primer concierto de Blind Faith en Hyde Park, Londres.[1]

Blind Faith: Eric Clapton, Rick Gretsch, Ginger Baker, Steve Winwood at the Hyde Park, London. June 1969 ©2002 Barrie Wentzell_Star File

Debo comenzar hablando de las ‘súper bandas’, un término acuñado por los promotores musicales con la única finalidad de exacerbar las expectativas de los fanáticos para incrementar ventas, como si se tratara de un ‘dream team’ del rock subido en un escenario.

En la historia de Eric Clapton, no fueron pocas las agrupaciones a las que el perteneció que fueron catalogadas por los “críticos”, quienes las identificaron como súper bandas, como por ejemplo Cream, Derek and the Dominos y lógicamente, Blind Faith que es la banda sobre la cual viene esta historia.

Sin embargo, como declararía el propio guitarrista inglés, su intención en ninguna de las bandas en las que estuvo fue la de sentirse miembro de una alineación ideal de músicos tocados por la mano de Dios para que todos los mortales los miren con admiración, como si se trataran de campeones del Olimpo sino, juntarse a crear canciones con personas que consideraba eran lo suficientemente capaces en sus instrumentos, como para poder compartir su visión de hacia donde debía ir la música si él se encontraba participando.

Esta historia tiene que ver con una de esas súper bandas, pero era más que necesaria la aclaración de que quienes en ella formaban parte no la miraban así, ellos solo querían tocar.

Cream se acabó entre otras cosas por un disco de The Band

Como confirmaría el mismo Eric ‘Slowhand’ Clapton, Cream había atravesado por una extenuante gira de 100 conciertos por Norteamérica entre febrero y noviembre de 1968, que lejos de hacerle sentir exitoso como músico, comenzó a frustrarlo.

“La gira fue el principio del fin de Cream, empezamos a trabajar con tal intensidad que resultó imposible mantener la música a flote y comenzamos a hundirnos… puede que fuera cierto que el final de la banda vino causado sobre la lucha entre nuestras personalidades, porque Jack (Bruce) y Ginger (Baker) habían andado siempre como el perro y el gato, pero eso no cubría más que una pequeña parte de todo el cuadro”.

Hasta la llegada de la década de los 90’s, Clapton declaró que siempre persiguió la pureza musical del blues y, esto fue motivo para que siempre abandone bandas que habían alcanzado cierto nivel de popularidad, lo cual se puede evidenciar en su discografía, y en el caso de Cream no fue excepción; además confesó que el nivel de exigencia del contrato para tocar en vivo por Norteamérica fue uno de los causantes para que todos los miembros de Cream empiecen a olvidar los ideales que inicialmente los mantuvieron unidos para crear música: “mientras viajábamos a través de los Estados Unidos, habíamos estado expuestos a influencias sólidas y extremadamente potentes, con el jazz y el rock n’ roll que crecían a nuestro alrededor, y sin embargo era como si no estuviéramos aprendiendo nada de todo ello”.

Aunque también es posible que Slowhand exagere un poco sobre el destino de Cream y los acontecimientos de ese, pues estaban más que acariciando el éxito con Sunshine of Your Love sumado a las fabulosas ventas de su disco Disraeli Gears, y la gira le significaba cuantiosas ganancias a sus bolsillos, así como la reputación de ser uno de los mejores guitarristas vivos en aquel entonces. No olvidemos que durante los inicios de Cream fue cuando se popularizó la leyenda del grafiti escrito en las calles de Londres, que decía “Clapton is God”.

Sin embargo, el guitarrista explicó en sus memorias que el disco Music from Big Pink de The Band marcó un punto de quiebre sobre el camino que estaba tomando Cream, en contraposición contra lo que él estaba buscando musicalmente: “allí había una banda que hacía lo que había que hacer, incorporando influencias de la música country, blues, jazz y rock, y escribiendo canciones muy buenas. Me resultaba inevitable compararme con ellos, lo que era estúpido y fútil, pero yo buscaba febrilmente un patrón y allí lo tenía. Al escuchar ese disco, a pesar de lo bueno que era, lo único que sentía era que nosotros nos habíamos quedado atascados, y quería dejar el grupo… estaba harto del virtuosismo musical que practicábamos, nuestros conciertos ya eran solo una excusa para exhibirnos individualmente y habíamos tirado por la ventana cualquier espíritu de unidad que pudiéramos haber sentido al comienzo”.

Como autor de este artículo y en mayor o menor medida fanático de Eric Clapton si les puedo asegurar que si lo recomendó Slowhand es por un buen motivo, y efectivamente se trata de un discazo que les dejo a continuación, lo demás sobre su salida de Cream ya es historia, y por eso vamos a la siguiente parte de esta historia:

Hurtwood y el encuentro musical con Steve Winwood

No mucho después de su salida de Cream, Clapton contaba con los suficientes recursos para comprarse una casa, que básicamente se trataba de una villa con estilo italiano llamada Hurtwood Edge en las colinas de Surrey, y que sigue siendo el lugar donde reside hasta ahora con su familia.

Este lugar tiene algunas historias simpáticas, tales como ser el lugar donde nació Here Comes the Sun de George Harrison, y además ser el espacio que inspiró dos grandes éxitos como Presence of the Lord.

Entonces al conocer Clapton que el organista y cantante Steve Winwood también se había separado de su banda Traffic, que también ostentaba una importante dosis de fama, decidió empezar a visitarlo para presentarle algo de su material y divertirse con las guitarras y los teclados, sin abrigar forzosamente la idea de formar una banda, hasta que una noche se presentó en la puerta Ginger Baker, lo cual emocionó a Steve, pero le congeló la sangre a Eric, pues empezó a darle vueltas a todo aquello que había dejado atrás luego de su salida de Cream, las palabras exactas fueron “¡Oh, no! Pase lo que pase ahora, seguro que va a salir mal”.

Al poco tiempo el novel trío se trasladó para Hurtwood, donde la sala de estar se convirtió en estudio de composición, en el que el proceso de crear y grabar música se convirtió en largas jornadas diarias que iban del mediodía hasta la medianoche, a las que finalmente se sumó el bajista Rick Grech de Family y el productor Jimmy Miller, quien también había trabajado con Traffic y parecía una elección natural alrededor de la música que se estaba haciendo.

En el fondo, Claptón confesó que buscaba recrear la experiencia que había escuchado en los discos de The Band, lo cual se vio complicado al filtrarse la noticia de que el cuarteto se encontraba trabajado y, por primera vez se acuñó en la prensa la palabra “súper banda”, lo cual hizo al guitarrista evaluar los enormes riesgos que significaría toda esta suma de circunstancias.

“Tal vez de una manera subliminal, mi ambición era recrear The Band en Inglaterra, una idea que sabía conllevaba enormes riesgos, y ésa es posiblemente la razón por la que llamé al nuevo grupo Blind Faith (Fé ciega)”.

Si bien la primera parte de esta historia arrancó con la sensación devastadora que tuvo Clapton al pensar que Ginger Baker recayó en la heroína, pese a todas sus dudas sobre los resultados del concierto de Blind Faith en el Hyde Park, la banda se convirtió en un éxito e inmediatamente paso a estudio y gira, logrando así el primer y único álbum de la agrupación, que lleva el mismo nombre de la banda, lanzado en 1969.

Blind Faith en Los Ángeles durante el Tour de 1969

Sus seis únicos temas y una portada que causó conmoción

La edición más conocida del álbum Blind Faith (1969) contiene, contra todo pronóstico, apenas una canción original de Eric Clapton, titulada Presence of the Lord, inspirada como ya se dijo antes, en su residencia de Hurtwood y, donde se contiene la frase “I finally found a place to live, just like I never could before”.

Contiene además las canciones de Winwood: Had to Cry Today, que posee uno de los riffs de guitarra más emblemáticos de la historia del rock, Can’t find my way back Home y Sea of Joy.

Adicionalmente se incluye un tema del baterista Ginger Baker, Do What you Like y un cover de Well All Right, tema original de Norman Petty, Buddy Holly, Jerry Allison y Joe B. Mauldin.

En la edición 1986 del disco también se incluyeron temas originales del bajista Rick Grech, que iban a ser de su álbum solista, pero no han sido tomadas en cuenta en todas las ediciones del álbum, pues no existen pruebas de que todos los integrantes de Blind Faith participaron en las sesiones de grabación de esas canciones.

Para la portada del disco, Eric Clapton fue contactado por su amigo de San Francisco, Califorina, Bob Seidemann, fotógrafo conocido por sus trabajos con Janis Joplin y The Grateful Dead, quien le presentó directamente la idea de mostrar a “una chica joven, casi pubescente, con una melena pelirroja rizada y desnuda de cintura para arriba, que sostenía en las manos un avión plateado de último diseño, creado por el joyero Micko Milligan, con una verde colina detrás de ella, con un paisaje parecido a Berkshire Downs (lugar donde se ubicaba la casa de Steve Winwood), un cielo azul de nubes blancas paisajeras”.

En palabras de Clapton: “me encantó cuando la vi, ya que en mi opinión captaba muy bien el significado del nombre de la banda; la yuxtaposición de la inocencia en la figura de la chica, y la experiencia, la ciencia y el futuro, representados por el avión”.

Por supuesto que no todo el mundo pensó igual sobre la idea de poner una foto de una jovencita mostrando sus adolescentes senos en un disco que sería adquirido por millones de jóvenes inocentes en todo el planeta, quienes serían expuestos a la sucia pornografía del rock n’ roll. Esto destapó una de esas clásicas polémicas en contra del rock: “En Estados Unidos los distribuidores amenazaron con boicotearla… como estábamos a punto de embarcarnos en una gran gira por el país, no nos quedó más alternativa que cambiarla por una instantánea de la banda de pie en el salón de Hurtwood”.

Portada censurada del disco de Blind Faith, a la derecha la portada con la que el disco se comercializó en Estados Unidos en 1969

Llegó el dinero y la separación de una banda que no acabó de nacer

Luego del debut de Blind Faith en el Madison Square Garden de Nueva York, el 12 de julio de 1969, quedó bastante claro que la banda no necesitaba aplicarse demasiado para atraer multitudes, su fama había superado su capacidad de ejecución.

Este fenómeno es algo que otros artistas también han mencionado a lo largo de sus carreras, como fue el caso de Jimi Hendrix y The Beatles, que en un momento se sintieron como atracciones de circo, pues no debían esforzarse en trabajar bien sobre el escenario para enloquecer a las multitudes.

Sin embargo, Clapton admitió en sus memorias que de su parte admitió una posición muy cómoda al encontrarse con muchos fans de Cream y Traffic quienes iban a verlos en vivo, en lugar de trabajar más duro junto con los demás músicos para lograr una identidad propia de Blind Faith y esto, entre otros factores provocó la desintegración de la banda. Por ejemplo: se acomodó en el lugar de guitarrista sin hacer mayor esfuerzo, lo cual frustró tanto a fans como a Winwood, quien consideraba que debía ocupar un papel más preponderante sobre el escenario.

Pese a toda la mala actitud, el éxito volvió a encontrarse con Clapton: “la gira con Blind Faith nos hizo a todos muy ricos, y llevó al álbum directamente a lo alto de las listas de ventas estadounidenses, pero la responsabilidad de la desintegración de la banda fue toda mía y sólo se debió a una cosa: a la par que crecía mi desencanto con lo que hacíamos, me sentía más y más fascinado de nuestro grupo telonero, Delaney & Bonnie, por quienes dejé atrás mis responsabilidades en Blind Faith y comencé a salir con ellos”.

El último concierto luego de una breve gira por Escandinavia, y el paso por Estados Unidos que acabó por llevarse a Clapton con Delaney & Bonnie, concluyó el 24 de agosto de 1969 en Honolulú, Hawaii. Blind Faith terminó su existencia en ese momento.

A manera de epílogo

Clapton empezó a viajar y tocar mucho con Delaney & Bonnie: “en el autobús sacaban sus guitarras y se pasaban todo el día tocando canciones en los viajes, mientras que nosotros éramos mucho más individualistas y reservados… creo que disgustó bastante a Steve, que debió pensar que me había convertido en una especia de traidor… la verdad, aunque me costaba decírsela, era que en Blind Faith me sentía perdido”.

En sus memorias, Eric no vuelve a tocar el tema de Steve Winwood, sin dejar claro si quedó una relación áspera entre ambos y, en verdad si fue una pérdida para la música puesto que como dúo eran, efectivamente, grandes compositores.

No fue hasta 1983 que volvieron a pisar un escenario juntos cuanto tocaron en el tour: ‘Action for Research into Multiple Sclerosis’ (ARMS), en beneficio del músico Ronnie Lane de Small Faces and Faces.

Sin embargo, cuando se podría decir que ambos hicieron justicia a la música que habían creado juntos fue en los años 2007 y 2008, durante el Crossroads Guitar Festival en Illinois y los tres shows de Clapton & Winwood en el Madison Square Garden de Nueva York, en el cual interpretaron cuatro temas de la banda y una selección de temas de Traffic, Derek and the Dominos, covers y temas de la carrera solista de Clapton, del cual queda este magnífico disco en vivo y video que dejo a continuación, todo lo demás es historia de otro cuento.

[1] Tomado de: Clapton, The Autobiography (2007)

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