Por: Éfra Páez

DEVO, 1980. Imagen tomada desde Please Kill Me.

DEVO de-evoluciona de una larga línea de simios comedores de cerebros, algunos de los cuales se asentaron en el noreste de Ohio.

COMUNICADO DE PRENSA DE VIRGIN RECORDS CON MOTIVO DEL LANZAMIENTO DEL PRIMER DISCO DE DEVO.

Una broma intelectual entre estudiantes de arte de la Universidad Estatal de Kent terminó convirtiéndose –al menos durante unos pocos años– en la banda más innovadora, censurada y peligrosa de la escena rock.

DEVO se formó con la intención de dotar con soundtracks originales a sus cortometrajes estudiantiles y como complemento a los panfletos anti sistema que distribuían entre amigos. Se presentaban en festivales universitarios de poca monta y rara vez podían terminar sus conciertos, ya sea por la cantidad de objetos contundentes que el público les arrojaba, o porque los organizadores desconectaban los equipos, hartos del freak show con discurso intelectual y “reaccionario” de la banda. “Montones de obreros hippies se echaban furiosos sobre el escenario intentando pararnos. A menudo nos pagaban para que nos bajáramos. A veces hasta llamaban a la policía”, recuerda Gerald Casale.

Esa etapa previa a la consolidación de la banda es conocida como “Los Años Mongólicos”, lo cual demuestra la incorrección política y falta de ambiciones comerciales que por entonces ostentaban sus integrantes.

Contra la rebeldía y autodestrucción de los punks, DEVO planteó una propuesta de subversión ideológica y parodia apocalíptica, pues sus integrantes entendieron que jugar con el discurso dominante tiene mayor incidencia crítica sobre el sistema que deslegitimarlo con escupitajos.

DEVO no se trataba para nada de rock and roll. Nos interesaban los conceptos y las ideas. DEVO es anti-estupidez y pro-información y cuando partimos estábamos preocupados de lo que pasaba en el mundo. Ahora estamos aún más preocupados porque creemos que la de-evolución es real.

MARK MOTHERSBAUGH

Suelen ser etiquetados como una banda del temprano New Wave del medio oeste norteamericano, pero su discurso político los aleja del nihilismo romántico y urbanita de aquella escena. Considero más adecuado ubicarlos como una entidad pre-punk (Simon Reynolds dixit), pero sin encasillarlos ni creerlos precursores de dicho género. Su performance está más cerca de la desopilante pero elaborada cerebral de los Monty Python que de la monstruosa comercialización de la anarquía impulsada por Malcolm McLaren.

Son pocos los grupos musicales que pueden sostener una trayectoria sin grandes desniveles dentro del tiempo, y DEVO no se cuenta entre ellos, Pasaron de la censura a la aceptación comercial, repetición de fórmulas y decadencia creativa, siguiendo la nefasta senda arquetípica que parecieran seguir el grueso de las bandas estadounidenses cuando abandonan la periferia y se mudan a las grandes ciudades sedes de la industria discográfica.

Sin embargo, sus tres primeros discos poseen genialidad e innovación suficiente para catalogar a esta banda como icónica y parte ineludible de la historia de la cultura popular del siglo XX. La producción temprana de DEVO cambió la forma de entender la relación entre rock, estética y política. DEVO demostró que se podía hacer militancia por fuera del cliché dogmático y que el humor es un recurso más convincente y lisérgico que el flower power hippie o el vandalismo punk. La opinión de la banda es que el punk no aprendió nada del fracaso del movimiento hippie, a los cuales DEVO acusan –satírica pero sinceramente- de falta de rigidez y disciplina.

No había ninguna razón para que no siguieran los pasos de sus padres, pero, aún así, le dieron la espalda a ese mundo, y eso implicaba una serie de elecciones muy dolorosas. No eran marginados en el sentido de los años sesenta: sentían, en cualquier caso, cierto afecto por la sociedad de consumo y un desprecio total por la así llamada contracultura. Los marginados de los sesenta entraron en un mundo nuevo, de gente que como ellos mismos, estaban abandonados a su suerte.

CHARLOTTE PRESSLER

 

Vinilo del primer disco de DEVO. Imagen tomada desde Bacánika.com.

Los integrantes de DEVO crecieron en el suburbio industrial de Akron, Ohio, dentro del contexto de la Guerra Fría, con clases de cómo protegerse del hipotético bombardeo nuclear soviético y la energía nuclear como paradigma del progreso.

Son dos grupos de hermanos, los Mothersbaugh (Bob y Mark;  también Jim durante un breve lapso temporal) y los Casale (Gerald y el fallecido Bob) quienes han llevado siempre el control creativo y peso mediático de la banda. Otros miembros destacados fueron Alan Myers (+), David Kendrick y Josh Freese, todos ellos bateristas, siendo esta la posición más inestable a lo largo de la trayectoria de DEVO.

Mientras fueron estudiantes de la Estatal de Kent, se dio el primero de los grandes tiroteos a los que hoy nos tienen acostumbrados los establecimientos educativos norteamericanos: la masacre del 4 de mayo de 1970. Entonces la Guardia Nacional estadounidense perpetró un crimen de Estado en dicho campus universitario al disparó contra una manifestación en rechazo a la invasión a Camboya anunciada por el presidente Richard Nixon. Algunos de los futuros miembros de DEVO se vieron atrapados en medio del tiroteo y este hecho cambió su forma de entender el activismo político.

DEVO se mueve en el ámbito de lo infantil y lo insensato. Lo admitimos. Nunca nos ha avergonzado reconocerlo. Me molesta la gente que de repente intenta madurar y ser seria, no confío en ella.

GERALD CASALE

“Saint Mark Mothersbaugh”. Serie NEW WAVE SAINTS. Imagen tomada desde Pinterest.

La idea original de estos artistas no era formar una banda, sino una suerte de colectivo inspirado en el surrealismo y en “The Factory” de Andy Warhol, pero con compromiso social para difundir el concepto de “de-evolución” desde las artes visuales y el teatro.

DEVO manifestó que la humanidad había llegado a un punto donde la evolución se vuelve contraproducente, pues los excesos científicos eran el camino hacia un mundo gobernado por hordas de bárbaros / tecnócratas que terminarían por conducirnos hacia la autodestrucción.

Regresar a los albores simiescos de nuestra especie a través de la “de-evolución” es la vía de escape que propusieron para salvar a la humanidad de sí misma. Para llegar a la “de-evolución” hay que someterse a mutación psicológica y física, desprenderse de todo rasgo individual –por ello todos los integrantes de DEVO usaban uniforme y sus personajes carecen de nombre propio, pues afirman ser clones sin personalidad- para privilegiar la realización humana colectiva a través del arte por sobre el progreso técnico.

Su estética alienígena tomaba los elementos denostados de la industria cultural para construir una hipérbole irónica y kitsch, de allí sus movimientos espasmódicos de robot defectuoso y su música aparentemente fría plagada de sonidos como cohetes y pistolas láser, los juguetes favoritos de los niños norteamericanos durante la carrera espacial. Estos artefactos, tan presentes en las fantasías de los 70, dotaban a su música de un sentido nuevo que la tradicional yuxtaposición de guitarra, bajo y batería era incapaz de lograr por sí misma.

Recurrieron a uniformes tan descabellados como el de patatas humanas, bebés pelirrojos gigantes sin ojos, camisas negras que recordaban al fascismo italiano, máscaras plateadas y monos de obrero amarillos. Esta elección obedece a que –según Mark Mothersbaugh- sentían “que el uniforme realmente imbécil eran los blue jeans del rock”.

El más icónico de sus accesorios es el “Domo de Energía”, una suerte de casco piramidal redondeada, inspirado tanto por el bauhaus alemán, como por las pirámides mayas. Este casco fue rojo hasta hace pocos años, cuando por motivo de un re-lanzamiento del grupo, fue pintado de azul, lo cual no ha sido bien recibido entre sus fans.

DEVO luciendo sus domos de energía azules, 2014. Imagen tomada de Heraldo.

Cuando descubrí a DEVO me sentía como Colón, sentía que descubrí América.

IGGY POP

El proyecto musical recién se tornó prioritario cuando David Bowie y Brian Eno se toparon con un cortometraje de los DEVO y quedaron tan impresionados que el primero llegó a decir que “DEVO es el futuro de la música” y les consiguió un contrato discográfico con Warner Brothers, mientras el segundo se ofreció a producir dicho trabajo, poniendo de su propio dinero para que los DEVO viajaran a grabar en Berlín.

Sin embargo, no todos los monstruos del rock fueron tan entusiastas con la banda. The Rolling Stones, de quienes los DEVO tomaron el clásico “Satisfaction” para deconstruirlo en la asexuada reversión “I can’t get no”, decían que aquello no era rock and roll, sino una farsa electrónica… Irónicamente, años después, los mismos Rolling convocaron a Mark Mothersbaught para que fuera su tecladista en algunas giras mundiales.

Su primer larga duración, “Q: Are We Not Men? A: We Are DEVO” (1978), fue pionero en usar sintetizadores en un álbum de rock no progresivo. DEVO recurre a onomatopeyas y velocidad sin necesidad de guitarras en algunos temas, pero su trascendencia está en la conceptualización de la “de-evolución”, expresada en la bizarra “Jocko Homo”.

En sus letras de entonces proclaman una urgencia incontrolable por despertar la conciencia de la conformista sociedad estadounidense, en la cual ser un deficiente mental garantiza un buen trabajo y, por ende, la felicidad:

Mongoloid, he was a mongoloid
Happier than you and me
Mongoloid, he was a mongoloid
And it determined what he could see
Mongoloid, he was a mongoloid
One chromosome too many
And he wore a hat
And he had a job
And he brought home the bacon
So that no one knew

MONGOLOID

El impacto de este disco fue tal que Johnny Rotten, entonces todavía vocalista de los Sex Pistols, los invitó de fiesta a Jamaica, isla donde les pidió unirse a la banda. Pese al interés de ambas partes, esto nunca se concretó, sin embargo, Mark Mothersbaugh se convirtió en amigo y asesor de Rotten, quien gracias a su influencia, abandonó la automutilación con ganchos de alfiler y el punk, para fundar Public Image Limited.

Para “Duty Now For The Future” (1979) introducen más juguetes y los teclados ocupan el rol protagónico. La batería es totalmente electrónica y funciona como un metrónomo, el trabajo lírico más fino, pero este disco carece de la coherencia conceptual de su predecesor. Participan activamente de La Iglesia del SubGenio, religión paródica fundada por un tal Bob y que se autodefine como “una orden de Herejes y Blasfemos, dedicados a la Libertad de Pensamiento (Slack) Total, profundizando en la Ciencia de la Burla, Sadofuturismo, Megafísica, Escatolografía, Esquizofrénica, Moralismo, Sarcastrofía, Cinisreligión, Apocalipticonomía, Espectoracionalismo, Hipnopediatría, Subliminalismo, Satirología, Distoutopianidad, Sardonicología, Apariencionismo, Ridiculofagia y Teología Miscelánea”. Durante sus apariciones televisivas se hacen pasar por una banda de rock cristiano, con lo cual consiguen ganarse nuevos enemigos.

Gerald Casale. Imagen tomada de InsideH(oo)k.

Con “Freedom Of Choice” (1980) confirman su paso al synth-pop y hacia la efímera popularidad. Grabado en Los Ángeles, ciudad a la que migraron para limpiar las heridas que dejó álgido conflicto legal con Bob Lewis, miembro fundador y de breve paso por la banda, pero a quien los juzgados determinaron como el creador de la “de-evolución”.

En L.A. fundan su propio club privado y la estética DEVO lleva a su punto máximo de aceptación gracias a la irrupción de MTV, cadena televisiva que dio amplia difusión a su cachondo y surrealista video “Whip It”, canción íntegramente grabada en sintetizadores e inspirada en la lectura que Gerald Casale hizo de la monumental y paranoica novela “El arco iris de gravedad” de Thomas Pynchon. El riff de “guitarra” es una apropiación del usado por Roy Orbison en “Pretty Woman”. Este fue su primer y último éxito masivo, pero al margen de “Whip It”, este álbum contiene himnos como “Gates of Steel” y “Planet Earth”, donde conjugan idealismo con  ironía.

“The New Traditionalist” (1981) es el último disco destacable de su trayectoria, de aquí en más, todo sería cuesta abajo. Su mensaje es cada vez menos críptico y humano, no así sus melodías que caen en la repetición. El sarcástico single “Beautiful World” es por largo lo mejor de este álbum, en el cual se evidencia la asimilación de la banda a la complaciente vida californiana. Esta canción sería reversionada por Rage Against The Machine.

Los sintetizadores abarcan todo el sonido de la banda en “Oh No It’s DEVO” (1982), anulando los resquicios de rock que le quedaban a la banda. Cada vez más fríos y atrapados en sus autoimpuestos uniformes, “Shout” (1984) es considerado su peor disco. Warner Brothers canceló su contrato ante el fiasco, generando tensiones entre los integrantes de la banda y su primera disolución. Este disco, junto a “Total DEVO” y “Smooth Noodle Maps” son aborrecidos por la banda, hasta el punto de que los ignoran por completo en sus presentaciones en vivo y recopilaciones discográficas.

Ya encumbrados como un ícono cultural, DEVO ha dado motivo a una lucrativa memorabilia. Uno de sus productos más extraños fue el soundtrack para juegos de video, como “Adventures Of The Smart Patrol” (1996), el cual no se puede sostener como álbum musical.

Mark Mothersbaugh  representado como el super héroe Flash. Imagen tomada de BuzzFeeds.

Yo pensaba, “El rock n’ roll llegará a su fin y Sonido e Imagen creará una idea completamente nueva del arte y la música pop; los grupos de guitarras se hundirán”. La realidad fue que los grupos de guitarras recurrieron a ejecutivos y creativos para que les hicieran videos inanes pero efectivos. Se las arreglaron para sobrevivir bastante bien.

MARK MOTHERSBAUGH

Su último álbum propiamente es “Something for Everybody” (2010). Este disco bailable que ni a los más nostálgicos fans de la banda consiguió emocionar. Carece de potenciales hits, se regodea en el auto homenaje hacia sus anteriores creaciones, resulta lineal y falto de frescura, un desabrido e innecesario producto para una de las bandas más revolucionarias de la historia del rock contemporáneo.

Mark Mothersbaugh, el cerebro estético de la banda, actualmente se dedica a componer bandas sonoras y dirige la productora “Mutato Muzika”, la cual pactó con Disney para lanzar versiones autocensuradas de las canciones de DEVO destinadas al público infantil. Este proyecto llamado “DEV2.0”, según Mothersbaugh, tiene como objetivo “llegar a las generaciones que escucharán música en el 2025”… para sus detractores, es solo un aberrante pretexto para obtener regalías.

El otro líder de la banda, Gerald Casale, encargado del trabajo lírico, creó su propia marca de vino, dirige videos de otros artistas y ocasionalmente sale de gira bajo el provocador nombre de “Jihad” Jerry, apodo que le ha traído más de un problema con las autoridades norteamericanas.

La postura oficial de los miembros sobrevivientes de la banda es que nuevas tecnologías de la información son una esperanza para democratizar el acceso al conocimiento, pero que dado el grado de “de-evolución” y al nulo sentido del humor que demuestran nuestros belicosos gobernantes, pueden convertirse en una amenaza e instaurar un nuevo tipo de dictadura donde todos estaremos siendo vigilados 24/7.

Los pleitos judiciales y dudosos pactos con el corporativismo al que criticaron en sus inicios han minado su imagen, pero no la potencia de su legado, el cual fue reivindicado a su debido tiempo tanto por sus contemporáneos más exquisitos –Eno, Bowie, Iggy Pop, Neil Young-, como por las bandas más fulgurantes de la escena de Seattle a principios de los 90’s. En palabras de Kurt Cobain, “DEVO era la banda más desafiante y subversiva de todas”. Su música ha sido considerada dentro del soundtrack de películas destacadas como la obra de ciencia ficción animada “Heavy Metal” (1981) y “The Life Aquatic with Steve Zissou” (2004) de Wes Anderson.

DEVO llevaba casi toda una década de semi jubilación interrumpida solo por esporádicas presentaciones en vivo. Hace pocas semanas Gerald Casale anunció que el concierto de DEVO en el Festival Desert Daze (Lake Perris, California, del 10 al 13 de octubre del presente año) seguramente sea el último concierto de la historia de la banda.

Sin embargo, en declaraciones al portal NoEcho.net, Casale deja la decisión final en manos de Mark Mothersbaugh: “Si él quisiera, ya sabes, apretar el gatillo de esa idea, todos los demás son soldados, ya sabes, completamente listos, botas pulidas y uniformes nuevos con pistolas cargadas”.

DEVO. Imagen tomada de East Bay Express.

*Gerald Casale dixit.

BONUS: Covers a DEVO hechos por NIRVANA, PEARL JAM (con disfraces y todo) y SOUNDGARDEN.

 

RE BONUS: Cover a DEVO a cargo de SEPULTURA.

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